Poema del otoño

Era piel con piel y el sol salía por el Este arrastrando consigo su capa estrellada, dejando tras de si la noche en su camino hacia el Oeste.

Era piel con piel, y el mundo seguía girando en torno a su eje como si tal cosa. Como si aquellas dos pieles no existieran.

Era lengua con lengua y bailaban, se amaban ante la indiferencia de la gente que paseaba a su alrrededor.

Solo eran piel con piel, pero las olas del mar se agolpaban contra la costa queriendo conseguir la primera fila para ver aquel espectáculo.

Eran dos manos, agarradas ante la indiferencia de la lluvia.

Que no entiende de estaciones.

Eran dos amantes, agarrados por la cintura

ante el desinterés del viento  que sopla

y no entiende de emociones.

Eran dos gotas en un oceano bajo un manto de estrellas.

Eran piel con piel, lengua con lengua, mano con mano,

entre la indiferencia del mundo.

Del mundo que sigue girando

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s